jueves, 15 de junio de 2017

Una Refutación del Unitarismo Sociniano y del Arrianismo


Por Steven Ritchie, © 2017. Todos los Derechos Reservados.
Capítulo 7, del libro: “El Caso de la Teología de la Unicidad”.
Traducido por Julio César Clavijo Sierra.
Más información en: Global Impact Ministries. www.apostolicchristianfaith.com

Para ver otros capítulos de esta obra de clic aquí:
(Capítulo 1), (Capítulo 2), (Capítulo 3), (Capítulo 4), (Capítulo 5), (Capítulo 6), (Capítulo 7), (Capítulo 8), (Capítulo 9).



INTRODUCCIÓN AL UNITARISMO SOCINIANO Y EL ARRIANISMO

Muchos pasajes de la Escritura demuestran más allá de toda duda razonable, que al hombre Cristo Jesús (1 Timoteo 2:5) le fue concedida una vida humana distinta (Juan 5:26) como un Hijo (un hombre), por parte de Dios el Padre en un punto específico del tiempo. Las Escrituras demuestran además, que el Hijo como Hijo, tuvo su principio por su engendramiento (Salmo 2:7 – “Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy”; 2. Samuel 7:14, Hebreos 1:5 –  “Yo le seré a él Padre, y él me será a mi Hijo”). Mientras tanto, otras Escrituras prueban que Jesús siempre ha existido desde antes de su nacimiento humano como el gran “YO SOY” de la eternidad pasada (“Antes de Abraham fuese, Yo Soy” – Juan 8:58), quien preexistió a su nacimiento antes de participar de carne y sangre como un Hijo humano total y completo (“Puesto que los hijos tienen carne y sangre, Él también participó de su humanidad… hecho como ellos, totalmente humano en todos los sentidos” – Hebreos 2:14-17 NIV). Hebreos 2:14-17 y 1. Timoteo 3:16, demuestran que la verdadera identidad de Jesús es Dios, que “fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu” (1. Timoteo 3:16). Cuando nosotros, los seres finitos, nos centramos en solo una parte de la revelación divina de la Escritura, en lugar de la totalidad de la evidencia bíblica, a menudo nuestra propia comprensión humana nos lleva a saltar a la conclusión de que Jesús era sólo un hombre especial (socinianismo) o una creación angelical especial (arrianismo), en lugar de ser “Dios con nosotros” como un verdadero hombre que vive entre los hombres.

El grueso de este capítulo comienza con la refutación del unitarismo sociniano (“El socinianismo es un sistema de doctrina cristiana que recibe su nombre por Fausto Socino,... que se desarrolló entre los Hermanos Polacos en la Iglesia Reformada Menor de Polonia, durante los siglos XVI y XVII” – Wikipedia) que niega que Jesús haya existido desde siempre, y por fuera de su concepción y nacimiento humanos como un hombre verdadero. Aunque la evidencia histórica demuestra que el unitarismo sociniano existió dentro de los primeros siglos de la era cristiana (entre algunos judíos ebionitas, Pablo de Samosata y Teodoto el curtidor), sólo un pequeño fragmento de la población cristiana profesaba que Jesús era nada más que un hombre. Puesto que gran parte de la evidencia bíblica que refuta al socinianismo también refuta al arrianismo y al trinitarismo (el arrianismo afirma que Jesús preexistió a su nacimiento como un ángel creado), he decidido señalar después de cada sección dónde esa misma evidencia bíblica contra el socinianismo también refuta al arrianismo y al trinitarismo, en lugar de tener que repetirme una y otra vez. Luego, en una muy corta segunda parte de este capítulo, presentaré la evidencia bíblica que refuta al arrianismo pero que no refuta específicamente al socinianismo, y señalaré que gran parte de la evidencia que refuta al arrianismo también refuta al trinitarismo – ya que la teología trinitaria evolucionó desde la teología semi-arriana. (En un capítulo posterior, presentaré la evidencia histórica que demuestra que fue la teología semi-arriana la que evolucionó hacia una teología semi-trinitaria en el siglo III, y que la teología trinitaria desarrollada, ni siquiera existió sino hasta el cuarto y quinto siglos de la era cristiana).

El unitarismo sociniano afirma que Jesús es sólo un hombre especial, mientras que el arrianismo afirma que Jesús es sólo una creación angelical especial. Ambos puntos de vista niegan la completa deidad de aquel que se hizo el hombre Jesucristo por la propia Palabra del Padre que fue “hecha carne” (Juan 1:1, 14) y por el Espíritu Santo del Padre que descendió del cielo (Lucas 1:35 – “El Espíritu Santo vendrá sobre ti”; Juan 6:38 – “He descendido del cielo”) sobre la virgen, para concebir sobrenaturalmente al Hijo Cristo. Debido a que Jesucristo es Omnipresente para oír y responder a la oración (Juan 14:14 – “Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré”), y ya que es adorado (Hebreos 1:6 – “Adórenle todos los ángeles de Dios”) y honrado como el Padre (Juan 5:23 – “para que todos honren al Hijo como honran al Padre”), entonces Jesús tiene que ser Dios que se hizo hombre (yo soy Dios, y no hay otro Dios, y NADA HAY SEMEJANTE A MÍ – Isaías 46:9). ¿Cómo puede el Hijo que oye y responde a las oraciones, ser también adorado por todos los ángeles (“Adórenle todos los ángeles de Dios” – Hebreos 1:6), y honrado como el Padre sin violar Isaías 46:9 e Isaías 42:8 (NADA HAY SEMEJANTE A MÍ – Isaías 46:9, “Yo Yahvé; este es mi nombre; y A OTRO NO DARÉ MI GLORIA” – Isaías 42:8)? Las Escrituras prueban irrefutablemente que el niño nacido y el Hijo dado (Isaías 9:6) fue producido “desde (o salió de)” la sustancia del Ser del Padre (Hebreos 1:3 KJV – “El Hijo es el esplendor de su gloria y la imagen [karaktér = “impresión”, “copia” o “estampa”] expresa de su Persona [la Persona del Padre – hipóstasis = “sustancia del ser”]; Mateo 1:20 LBLA – “el Niño que se ha engendrado en ella es del [lit. ek, “salió del”] ESPÍRITU SANTO”) y “salió de” la humanidad de la virgen hebrea (Gálatas 4:4 KJV – hecho de [ek, “salió de”] una mujer”) como Emmanuel “Dios con nosotros” (Mateo 1:23) como un total y completo ser humano (Hebreos 2:14, 17).


PARTE 1. UNA REFUTACIÓN DEL UNITARISMO SOCINIANO Y DEL ARRIANISMO

Hace algunos años, a través de correspondencia por correo electrónico, le hice unas preguntas específicas a uno de los mejores apologistas del unitarismo sociniano, a saber, Sir Anthony Buzzard, que al parecer él no puede responder. Después de nuestros largos intercambios de correos electrónicos, le pregunté a Sir Anthony si él estaría dispuesto a participar en un debate de Unicidad Vs. Unitarismo Sociniano, pero se negó a aceptar el desafío. Posteriormente he publicado la misma evidencia bíblica en línea, con la esperanza de que algún apologista unitario sociniano responda, pero ninguno ha respondido.

Después de mi larga correspondencia por correo electrónico con el Dr. Buzzard, he contactado repetidamente a todos los prominentes apologistas del unitarismo sociniano para participar en un debate de Unicidad vs. Unitarismo, pero cada uno de ellos ha ignorado mis peticiones o ha rechazado participar en un debate Contra la Teología de la Unicidad (conocida históricamente como modalismo). ¿Por qué razón, cada uno de los apologistas de una visión teológica particular, rechazaría la oportunidad de convencer a otros? Por lo tanto, me parece que los apologistas unitarios socinianos no están dispuestos a participar en los debates donde Jesús sea identificado como el único Dios, porque saben que su posición de que Jesús es sólo un hombre especial es completamente insostenible.


Cristo Preexistió a su Nacimiento como Dios

1 Corintios 10:1-4 dice: “nuestros padres todos estuvieron bajo la NUBE, y todos pasaron el MAR; y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo ALIMENTO ESPIRITUAL, y todos BEBIERON la misma BEBIDA ESPIRITUAL; porque bebían de LA ROCA ESPIRITUAL QUE LOS SEGUÍA, y LA ROCA ERA CRISTO”.

Pablo expresó claramente por inspiración, que los padres israelitas “estuvieron bajo la NUBE (el Espíritu de Dios)” y “todos COMIERON el mismo ALIMENTO ESPIRITUAL” y todos ellos “fueron BAUTIZADOS en la NUBE y en el mar” (experimentaron un tipo de bautismo del agua y el Espíritu), y “todos BEBIERON la misma BEBIDA ESPIRITUAL” (bebían del Espíritu de Dios), porque ellos BEBIERON de la Roca Espiritual que LOS SEGUÍA, y la ROCA ERA CRISTO”.

Observe que el texto dice que “bebían de la Roca Espiritual que LOS SEGUÍA”. ¿Podrían los israelitas no haber comido y bebido de la misma comida y bebida espiritual, si las Escrituras dicen que ellos sí comieron y bebieron de la misma bebida espiritual que ERA CRISTO? Dado que el texto inspirado dice que “bebían de la Roca Espiritual que LOS SEGUÍA”, entonces nosotros sabemos que la “Roca Espiritual” no se trata de la roca literal de Horeb, pues la roca literal de Horeb no podría haber SEGUIDO a los israelitas en el desierto, ya que todos sabemos que las rocas literales no se mueven siguiendo a las personas.

Nosotros sabemos que “la columna de nube de día”  y “de noche la columna de fuego” (Éxodo 13:22)  siguieron a los israelitas, y éstas claramente identifican al Espíritu de Dios como aquel Espíritu que “ERA CRISTO” antes de su nacimiento en Belén. Por lo tanto, las Escrituras demuestran que el Espíritu Santo del único y verdadero Dios el Padre, también se hizo un hombre dentro de la virgen hebrea, pues 2. Pedro 1:21 dice que el Espíritu Santo estaba en los profetas, pero 1 Pedro 1:11 identifica a ese Espíritu como “el Espíritu de Cristo” “en ellos” (en los profetas).


2. Pedro 1:21 y 1. Pedro 1:11, Son Igualmente Problemáticos Tanto Para los Arrianos Como Para los Trinitarios

1. Pedro 1:11, que identifica al Espíritu Santo como el mismo Espíritu que se convirtió en Cristo, presenta un problema importante para los socinianos, los cuales niegan que Cristo existió como el Espíritu Santo antes de su nacimiento.

La opinión arriana también contradice a 1. Pedro 1:11, porque los arrianos como los Testigos de Jehová, no creen que existiera un Cristo pre-encarnado como el Espíritu Santo que habitó en los profetas hebreos.

De la misma manera, los trinitarios tampoco pueden explicar por qué 2. Pedro 1:21 dice que el Espíritu Santo habitó en los profetas, mientras que 1. Pedro 1:11 identifica a ese Espíritu como “el Espíritu de Cristo”. ¿Si Cristo no es el Espíritu Santo que se encarnó como El Hijo Cristo, entonces había dos Espíritus Divinos residiendo dentro de los profetas? Cuando los trinitarios creen que Cristo sí habitó en los profetas, entonces ellos asumen que Cristo, que significa “el Ungido”, realmente preexistió a su concepción virginal como un eterno y coigual Dios “el Ungido”. Pero ¿cómo puede “el Ungido” haber sido ungido eternamente por su Dios, siendo verdaderamente una coigual Persona Divina? Ya que el Dios que unge, es mayor que aquel que es ungido por su Dios, esto derriba completamente la idea trinitaria de la supuesta coigualdad de la Persona de Dios el Cristo.


Los Israelitas Tentaron a Cristo

1. Corintios 10:9 KJV dice: “Ni tentemos a Cristo (el texto griego dice “Christos”), como algunos de ellos también lo tentaron, y fueron destruidos por serpientes”. La Escritura inspirada dice que algunos de los israelitas “tentaron a Cristo”, pues las palabras “como algunos de ellos también lo tentaron”, no pueden ser interpretadas para decir que ellos no tentaron a Cristo. Es imposible que los israelitas hayan tentado a Cristo, si Cristo no preexistió como el Espíritu Santo del único Dios verdadero que siguió a los padres israelitas en el desierto. Puesto que los israelitas no pudieron tentar a la roca de Horeb o a la serpiente en el asta, ni tampoco a un plan pre-encarnado o tipo de Cristo, la teología unitaria sociniana es completamente insostenible. El hecho es que los israelitas realmente “tentaron a Cristo”, porque Cristo preexistió como el Espíritu Eterno de Dios que siguió a los israelitas en el desierto, antes de convertirse también en un verdadero hombre para salvarnos.


Dios La Roca

1. Corintios 10:4, identifica claramente a Cristo como esa “Roca Espiritual” que siguió a los israelitas en el desierto. Ya que en las Escrituras se habla repetidamente de nuestro Padre Celestial siendo la Roca de los Israelitas, no tiene ningún sentido el creer que una creación humana o angélica haya podido tener alguna vez la condición de ser la Roca de los Israelitas. De hecho, ningún arriano o unitario sociniano, ha sido capaz de presentar una sola porción de la Escritura para demostrar que la Roca de los Israelitas fue alguna vez una creación angélica o humana.

El Salmo 18:2 dice: “Yahvé, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré”. Deuteronomio 32:18 dice: “De la Roca que te creó te olvidaste; Te has olvidado de Dios tu creador”. El salmo 18:31 dice: “Porque ¿quién es Dios sino sólo Yahvé? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?” Estas palabras dejan por fuera cualquier posibilidad de que una creación angélica o humana haya podido ser alguna vez la Roca de los Israelitas.

El Salmo 18:46 dice: “Viva Yahvé, y bendita sea mi roca, y enaltecido sea el Dios de mi salvación”. El Salmo 19:14 dice: “Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Yahvé, roca mía, y redentor mío”.  El Salmo 28:1 dice: “A ti clamaré, oh Yahvé. Roca mía”. Puesto que en la Biblia hebrea solo Yahvé es tratado repetidamente como la Roca de los Israelitas (“mi roca” y “nuestra roca”), sabemos que el apóstol Pablo identifica claramente a Jesús como siendo Yahvé Dios nuestra Roca, antes de convertirse en un niño humano nacido y en un Hijo dado para salvar a su pueblo.


Que Solo Yahvé Sea la Roca, es También Problemático Para los Arrianos y Para los Trinitarios

Los arrianos, que creen que Jesús preexistió a su nacimiento como una creación angélica, no pueden explicar por qué es que en las Escrituras Hebreas, solamente Yahvé Dios es llamado la Roca de los Israelitas, pero esto no es problemático para el trinitarianismo o para la Unicidad.

Sin embargo, los trinitarios no pueden explicar cómo un “Cristo” preencarnado (Cristo significa "el Ungido") en 1. Corintios 10:9 (“Ni tentemos a Cristo [el texto griego dice “Christos”] como algunos de ellos también lo tentaron, y fueron destruidos por serpientes” - 1 Corintios 10:9 KJV) podría haber sido ungido eternamente por su Dios, si es que eran verdaderamente coiguales.

Cuando el apóstol identificó a Cristo como la Roca Espiritual que siguió a los israelitas en el desierto, demostró que Jesucristo preexistió a su concepción y nacimiento virginal como el Espíritu de nuestro Padre Celestial. Jesús claramente preexistió a su nacimiento como Dios, “la Roca Espiritual que LOS SEGUÍA” (1. Corintios 10:4) antes de convertirse en un Hijo. Puesto que la roca literal de Horeb no siguió a los israelitas, ni les proveyó de bebida espiritual (“bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo” – 1. Corintios 10:4), sabemos que Jesús preexistió a su nacimiento como el niño nacido y el Hijo dado, en la condición del Espíritu del Dios fuerte y del Padre Eterno (Isaías 9:6 – “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado… y se llamará su nombre… Dios Fuerte, Padre Eterno”). Por lo tanto, el que siguió a los israelitas en el desierto, es la misma Identidad Divina que se convirtió en el Hijo “Cristo”, y por ende sabemos que la Roca Espiritual que siguió a los israelitas “era Cristo” (1. Corintios 10:9 KJV – “Ni tentemos a Cristo [el texto griego dice “Christos” que significa “el Ungido”], como algunos de ellos también lo tentaron”) en su condición de Dios, antes de convertirse en un Hijo humano.


El Unitarismo Sociniano Está de Acuerdo con la Teología de la Unicidad en Hebreos 1:1-2

Hebreos 1:1-2 dice que Dios no habló a los israelitas por medio de un Hijo sino hasta estos “postreros días” (Heb.1:2 – “Dios…. en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo”). Así que el Hijo como tal no habló en las Escrituras Hebreas, porque el Hijo como tal no pudo hablar antes de que viniera el niño que nos nació y el Hijo que nos fue dado (Isaías 9:6 –  “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado… y se llamará su nombre… Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz”) hasta un tiempo futuro a través de la concepción y el nacimiento virginal.

Así que el peso de la evidencia bíblica demuestra que el hombre Jesucristo (1. Timoteo 2:5) que nació en Belén, es tanto un verdadero niño humano nacido y un Hijo dado con un principio (Isaías 9:6, Hebreos 1:5, 2. Samuel 7:14 – “Yo seré a él Padre, y él ME SERÁ A MÍ HIJO”, Salmo 2:7 – “Mi Hijo eres tú; YO TE ENGENDRÉ HOY”) a través de su engendramiento virginal; pero también es a la vez es el Dios Todopoderoso y el Padre Eterno, que no tiene principio ni generación (“Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham? Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, YO SOY” – Juan 8:57-58; “Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros”. – Éxodo 3:14).


Hebreos 1:1-2, Es Problemático Para Los Arrianos y Los Trinitarios, Quienes Creen Que Jesús Preexistió Como Un Hijo

Muchos arrianos y semi-arrianos, insisten en que Jesús pre-existió a su nacimiento como un hijo angélico, lo cual es claramente refutado por Hebreos 1:1-2, porque Dios no nos habló por un Hijo sino hasta estos últimos días.

De la misma manera, Hebreos 1:1-2 derriba la posición trinitaria, porque Dios no nos habló a través de un Hijo sino hasta estos últimos días.


Ningún Hombre o Ángel Puede Hacer las Obras del Padre y Ser Honrado Como el Padre

Aquellos que niegan la verdadera identidad de Cristo como el Dios eterno que también se convirtió en un hombre, no pueden explicar cómo podría Jesús ser como Dios al mostrar las obras de Dios (“Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras” – Juan 10:37-38), y ser honrado como Dios sin que fuera ese Dios (“para que todos honren al Hijo como honran al Padre” – Juan 5:23). Los unitarios socinianos tampoco pueden explicar cómo el Santo “Espíritu de Dios... es la presencia operativa de Dios” que es “Jesús” “en el Nuevo Testamento”.

El autor y apologista sociniano, Dr. Anthony Buzzard, escribió: “Es completamente erróneo leer en la Biblia a una tercera persona, el Espíritu Santo. El espíritu de Elías (Lucas 1:17) no es una persona diferente de Elías. El Espíritu de Dios Tampoco es una persona diferente del Padre. El Espíritu Santo es la presencia operativa de Dios, su mente y carácter. Es Dios (y en el Nuevo Testamento Jesús)”. (Jesús No Fue un Trinitario" – Anthony Buzzard, páginas 360–361).

¿Cómo puede el Dr. Buzzard afirmar que “el Espíritu de Dios” es “la presencia operativa de Dios”, que no es “una persona diferente del Padre”, sino que es en realidad la misma “presencia operativa de Dios” como “Jesús” “en el Nuevo Testamento”, sin creer que Jesucristo sea Dios encarnado como un verdadero hombre? Se supone que los unitarios socinianos creen que Jesús es sólo un hombre especial. Sin embargo, ¿cómo podría un hombre especial ser el Espíritu que mora en los verdaderos cristianos sin ser Dios? Porque ¿quién más que sólo Dios puede ser omnipresente para llenar a todo verdadero creyente del Nuevo Testamento con su Espíritu, en todo el mundo al mismo tiempo?


Juan 5:23 es Problemático Para el Arrianismo, y Juan 10:37 es Problemático Tanto Para el Arrianismo Como Para el Trinitarismo 

¿Cómo pudo Jesús, como un ángel creado, hacer las obras de Dios el Padre y ser honrado como el Padre (“Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras” – Juan 10:37-38; “para que todos honren al Hijo como honran al Padre” – Juan 5:23) sin violar Isaías 46:9 (“nada hay semejante a mí”) e Isaías 42:8 (“Yo Yahvé; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria”)? Puesto que Dios dijo que “nada hay semejante a mí”, es imposible que un ángel creado haga las obras del Dios Padre.

Juan 10:37 también es problemático para la teología trinitaria, porque un supuesto Dios el Hijo coigual, debería ser capaz de hacer sus propias obras en lugar de solo hacer las obras de Dios el Padre.

Juan 5:23 dice que todos los hombres deben honrar al Hijo COMO HONRAN AL PADRE. Si Jesús es simplemente un hombre que no preexistió como Dios, ¿cómo podemos honrar al Hijo así como honramos al Padre, sin cometer idolatría? Juan 10:37-38 afirma claramente que Jesús hace las obras del Padre (“Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras” – Juan 10:37-38). Ningún apóstol o profeta humano ha dicho jamás que él hizo las obras de Dios el Padre, tales como bautizar con el Espíritu y enviar al Espíritu Santo del Padre (Marcos 1:8 – “Él  os bautizará con Espíritu Santo”; Lucas 24:49 – “yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros”), y levantar a su propio cuerpo de entre los muertos (“Destruid este templo, y en tres días LO LEVANTARÉ… Mas él hablaba del templo de su cuerpo” – Juan 2:19-21). Ningún apóstol o profeta humano puede levantar su propio cuerpo de los muertos después de que ya murió. Puesto que nuestro Padre Celestial dijo, “nada hay semejante a mí” (Isaías 46:9), Él tiene que ser ese Dios que vino a salvarnos como un verdadero hombre al que el profeta Isaías identificó como Emanuel, Dios con nosotros, porque sólo nuestro Señor y Salvador Jesucristo es identificado en las Escrituras como Dios que fue manifestado en la carne (1 Timoteo 3:16) como un niño humano nacido y un Hijo dado (Isaías 9:6).


Jesucristo es el Espíritu Santo

A los diecisiete minutos de un video de La Reforma del siglo XXI, titulado “Cristo es el Espíritu”, el apologista unitario sociniano Dan Gill, citó a Romanos 8:9-10 que dice:

“Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia”.

Luego, a unos dieciocho minutos y cuarenta segundos del mismo video titulado “Cristo es el Espíritu”, el señor Gill hizo el siguiente comentario:

“El Espíritu de Cristo es de lo que estamos hablando aquí (Romanos 8:9-10), él estando presente, él obrando entre su pueblo” (Reforma del siglo XXI. YouTube Video, 18:40, Cristo es el Espíritu, Romanos 8, J. Dan Gill y Anthony Buzzard - https://www.youtube.com/watch?v=iyrT5x8GRiw).

Aproximadamente a dieciocho minutos y cuarenta y ocho segundos en el mismo video, el Dr. Buzzard respondió al señor Gill diciendo: “Así que la frase 'Espíritu de Jesús' en Hechos 16:7 es muy importante (Atravesaron la región de Frigia y Galacia, ya que el Espíritu Santo les había impedido que predicaran la palabra en la provincia de Asia. Cuando llegaron cerca de Misia, intentaron pasar a Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió. – Hechos 16:6-7). 'El Señor es el Espíritu'. Ahora bien, eso merece un considerable realce en 2. Corintios 3:17 'y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad', así que no debemos meternos con este en lo absoluto sustituyéndolo por otra persona” (Reforma del siglo XXI. YouTube Video, 18:48, Cristo es el Espíritu, Romanos 8, J. Dan Gill y Anthony Buzzard - https://www.youtube.com/watch?v=iyrT5x8GRiw)

Luego, en el tiempo 19:30 del mismo video, el Sr. Gill reconoce que Jesús es el Espíritu que habita en el interior de los creyentes, al citar a Juan 14:23 que dice: “... haremos morada con él”. A continuación, en el tiempo 19:39, el Dr. Buzzard respondió afirmativamente al reconocer que Jesús “reside” en los creyentes del Nuevo Testamento como el “Espíritu vivificante” según 1. Corintios 15:45. Entonces en el tiempo 19:51, el Dr. Buzzard dijo: “No debemos meternos con esto, o realmente vamos a arruinar toda la fe”.

Dado que los apologistas de la nueva reforma del siglo XXI han admitido en sus conferencias y literatura que Jesucristo es el Espíritu Santo de Dios “en el Nuevo Testamento”, entonces tienen que explicar cómo un hombre puede ahora “llenarlo todo” (Efesios 4: 10 – “El que descendió [Jesús] es el mismo que ascendió por encima de todos los cielos, para llenarlo todo”) como el Espíritu Santo del Padre (“Un Señor... Un Espíritu... un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos – Efesios 4:5-6) sin violar Isaías 42:8 e Isaías 46:9 (“Yo Yahvé; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria” – Isaías 42:8; “yo soy Dios, y no hay otro Dios, y NADA HAY SEMEJANTE A MÍ” – Isaías 46:9). ¿Si Jesús es un mero hombre, cómo puede ser como Dios al ser el Espíritu omnipresente que lo llena todo (Efesios 4:10, Gálatas 4:6, Romanos 8:9) y escuchar y responder a las oraciones (Juan 14:14 – “Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré”)?


El Señor Jesús Como el Espíritu, Es Problemático Para el Socinianismo, el Arrianismo y el Trinitarismo

De acuerdo a las Escrituras, nuestro único Dios verdadero es nuestro Padre Celestial quien dijo: “yo soy Dios, y no hay otro Dios, y NADA HAY SEMEJANTE A MÍ” (Isaías 46:9). “Puesto que los ángeles y los hombres no pueden llenar los cielos y la tierra como Dios (“¿No lleno yo, dice Yahvé, el cielo y la tierra?” – Jeremías 23:24. “Y dijo Yahvé a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Yahvé, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella” – Job 1:7. “Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo” –  Apocalipsis 20:2-3), el hombre Cristo Jesús debe ser identificado como el Dios fuerte y el Padre Eterno que ha venido a salvar a su pueblo de sus pecados (Mateo 1:21) como un hombre en la carne.

Ya que los socinianos creen que Jesús es sólo un hombre especial, y ya que los arrianos creen que Jesús es un arcángel especial, está demostrado que ellos se oponen a la Biblia, pues es anti-bíblico creer que un hombre o un ángel creado pueda llenar los cielos y la tierra, y escuchar y responder las oraciones como Dios.

Mientras tanto, los trinitarios creen en un supuesto Dios el Hijo coigual que puede ser Omnipresente, pero ellos no pueden explicar por qué las Escrituras identifican al Señor Jesús como el Espíritu Santo de verdad, en pasajes como Romanos 8:9, 26, 27, 34; 2 Corintios 3:17; Juan 14:16-18 y Juan 14:26. Dado que 2. Corintios 3:17 afirma que “el Señor ES EL ESPÍRITU”, la doctrina de una supuesta tercera Persona coigual y distinta a la que llaman Dios el Espíritu, sobre la que ellos afirman que no es ni el Padre ni el Hijo, es completamente insostenible.


Jesús es Nuestro Señor y Nuestro Dios

En Juan 20:28, el apóstol Tomás se dirigió al Cristo resucitado como “mi Señor y mi Dios”. El texto incluso afirma que “Tomás respondió y le dijo (a Jesús): ¡Señor mío, y Dios mío!”. Tomás no se estaba dirigiendo a Dios en el cielo como “Señor mío y Dios mío”, sino que claramente se lo estaba diciendo a Jesús (El texto griego literalmente dice “el Señor de mí y el Dios de mí”).

De la misma manera, en Juan 14:8-9 el apóstol Felipe le pidió a Jesús en nombre de los doce, que les mostrara al Padre.

Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?

Si la verdadera identidad de Jesús no fuera Dios el Padre con nosotros como un verdadero hombre, hubiera sido bastante extraño que respondiera a la petición de Felipe con las palabras: “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y NO ME HAS CONOCIDO, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre”. Así como Jesús claramente declaró a sus discípulos que Él mismo es la imagen de la Persona Divina del Padre en la carne como una persona humana (“la imagen del Dios invisible” – Colosenses 1:15, “la imagen expresa de su Persona [la Persona del Padre que se hizo una persona humana] – Hebreos 1:3 KJV), así Tomás se dirigió a Jesús como la misma Identidad Divina del Padre cuando en Juan 20:28 se dirigió a Jesús diciéndole: “Señor mío y Dios mío”. Esta es la única exégesis viable de las palabras de Tomás en Juan 20:28, ya que Jesús le había declarado previamente su verdadera identidad como el Padre encarnado, a solo seis capítulos anteriores en Juan 14:7-9.


Juan 20:28 Prueba que Jesús es Dios, Pero Juan 14:7-9 Prueba que Jesús es el Padre

Los socinianos y los arrianos, a menudo tratan de evadir el peso de la evidencia en Juan 20:28 alegando que Jesús es un Señor y un dios, pero no el verdadero Dios. Sin embargo, cuando comparamos a Juan 20:28 con Juan 14:7-9, encontramos que Jesús ya había informado a sus discípulos que Él era Dios el Padre con ellos como un hombre visible en la carne. Esto explica el por qué Tomás le dijo a Jesús: “Señor mío y Dios mío”, después de ver a Jesús resucitado.

De la misma manera, los trinitarios no pueden explicar Juan 14:7-9, porque si la trinidad fuera cierta, Jesús debería haber dicho que verlo a Él, era ver a un supuesto Dios el Hijo.


Jesús es el Brazo Revelado del Propio Yahvé Dios 

Si Jesús no es el brazo de YAHVÉ mismo revelado (Isaías 53:1) entonces ¿por qué Yahvé declaró en Isaías 42:8, “Yo YAHVÉ; este es mi nombre; Y A OTRO NO DARÉ MI GLORIA?”¿Cómo podría exactamente ser Jesús CONSTITUIDO HEREDERO DE TODO (Hebreos 1:2 – en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien CONSTITUYÓ HEREDERO DE TODO; Hebreos 2:7 – “Le coronaste de gloria y de honra, y LE PUSISTE SOBRE LAS OBRAS DE TUS MANOS”) lo que pertenece a Dios el Padre, si Él es solo un hombre? ¿Y cómo es que nosotros debemos HONRAR AL HIJO así como HONRAMOS AL PADRE (Juan 5:23)? ¿Si Jesús no es la verdadera identidad de Dios mismo con nosotros como un hombre, cómo puede entonces un hombre ser honrado como se honra al Padre sin que se cometa idolatría? Ya que nadie más que sólo Dios puede decir: “Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré” (Juan 14:13-14), así todos aquellos que niegan la divinidad de Jesucristo, no pueden explicar cómo Jesús podría escuchar y responder a las oraciones sin ser el Dios omnipresente.

Aquellos que niegan la plena divinidad de Jesús, tienen que cometer una completa eiségesis al retorcer tantos pasajes de la Escritura que claramente demuestran que Jesús es la manifestación o extensión del Padre que se convirtió en un hombre para salvar a su pueblo de sus pecados. Nadie más que Dios es omnipresente (Efesios 4:10, Juan 14:14) para oír y responder las oraciones, y para morar a la vez en los corazones de todos los verdaderos cristianos en todo el mundo (Romanos 8:9, Juan 14:18, Colosenses 1:27). Isaías 52:10 prueba que el Hijo es la extensión del Brazo Espiritual de Dios el Padre a través de su concepción sobrenatural en la virgen. “Yahvé desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro”. Dado que Dios habla antropomórficamente acerca del Mesías como su propio Brazo Espiritual, Jesús debe ser la plena manifestación de “Dios con nosotros” como un hombre (Mateo 1:20-23; Isaías 9:6; 1. Timoteo 3:16; Juan 1:14; Lucas 1:35; Colosenses 2:9; Hebreos 2:14-17).

Después de examinar cuidadosamente toda esta evidencia bíblica, es difícil imaginar cómo alguien puede decir que Jesús es solo un hombre. La evidencia abrumadora apoya que Jesús es el único Creador (Hebreos 3:3-4; Hebreos 1:10), el Espíritu que mora en nosotros (Juan 14:17-18; 2. Corintios 3:17; Romanos 8: 9) y el único que no tuvo comienzo al ser Yahvé antes de convertirse en el Hijo (Juan 8:58; Lucas 1:35). Es imposible que Jesús sea solo un hombre, ya que en Juan 8:58 Él afirmó haber vivido antes de Abraham. Cuando Jesús dijo: “Antes de que Abraham fuese YO SOY” (Juan 8:58), Él usó las mismas palabras que el Dios de Israel en Éxodo 3:14-15, cuando Dios le dijo a Moisés: “...YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros”.

Los creyentes unicitarios, entienden que el espíritu humano de Cristo fue milagrosamente modelado en la virgen junto con su cuerpo humano por medio del Espíritu Santo (Lucas 1:35, Mateo 1:20, Juan 6:38) quien descendió del cielo para llegar a ser “totalmente humano en todos los sentidos” (Hebreos 2:14, 17 NIV). Fue entonces cuando el Hijo tuvo un comienzo y un engendramiento. Sin embargo, el que se convirtió en el Hijo siempre ha existido como el Dios fuerte y el Padre Eterno (Isaías 9:6). Esto explica por qué Jesús afirmó haber vivido antes de Abraham, cuando le dijo a los fariseos: “Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó. Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham? Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy” (Juan 8:56-58).


Las Escrituras que Prueban que Jesús es el Brazo de Yahvé Manifestado, También Refutan al Arrianismo y al Trinitarismo

Jesús es claramente "el brazo de Yahvé" manifestado (Isaías 53:1). Así como el brazo de un hombre no puede ser un individuo diferente de sí mismo, Jesús como el brazo de Yahvé demuestra que Él es la extensión de la esencia del Padre que se convirtió en un ser humano completo para salvarnos (El Hijo es “el esplendor de su gloria [la del Padre] y la imagen [impresión / estampa /copia / reproducción] expresa de su Persona [La esencia del Ser del Padre o la Persona del Padre] – Hebreos 1:3). Puesto que el hombre Cristo Jesús ha sido designado para gobernar todas las obras de las manos del Padre (Hebreos 2:7, Salmo 8:5-6), y en su humanidad ha heredado todas las cosas pertenecientes al Padre, de la misma manera a toda la humanidad se le manda que honren al Hijo como honran al Padre (Juan 5:23). Por lo tanto, es anti-bíblico afirmar que Jesús podría ser un individuo diferente al lado de Yahvé mismo, sin violar Éxodo 20:3-5 (“No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Yahvé tu Dios, fuerte, celoso) e Isaías 46:9 (“nada hay semejante a mí”).

Aunque el Arrianismo cree que Jesús preexistió a su nacimiento como un ángel, ninguna creación angélica podría decir, “antes que Abraham fuese YO SOY” (y a lo sumo tendría que haber dicho: “yo era”) – porque sólo el Dios Altísimo ha existido eternamente como el Gran “YO SOY” de Éxodo 3:14.


Jesús Creó Todas las Cosas como Dios, Antes de Convertirse en un Hijo Humano

Cuando leemos todo el contexto de Hebreos 1:8-12, encontramos que el versículo 10 identifica al que se convirtió en el Hijo, como Yahvé que creó los cielos y la tierra (8 Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino. 9 Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros. 10 Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. 11 Ellos perecerán, mas tú permaneces; y todos ellos se envejecerán como una vestidura, 12 Y como un vestido los envolverás, y serán mudados; Pero tú eres el mismo, y tus años no acabarán). Hebreos 3:3-4, demuestra claramente que Jesús creó todas las cosas como Dios antes de convertirse en Hijo. “Porque de tanto mayor gloria que Moisés es estimado digno éste, cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo. Porque toda casa es hecha por alguno; pero el que hizo todas las cosas es Dios”. Jesús tiene más gloria que Moisés, porque Él hizo todas las cosas como Dios antes de convertirse en el Hijo.

Isaías 44:24, prueba que Yahvé creó todas las cosas por sí mismo. “Yo Yahvé, que lo hago todo, que extiendo SOLO los cielos, que extiendo la tierra por MÍ MISMO”. Malaquías 2:10 identifica a Yahvé nuestro Creador como el Padre: “¿No tenemos todos UN MISMO PADRE? ¿No NOS HA CREADO UN MISMO DIOS?” Isaías 64:8 también identifica a Yahvé nuestro Creador como el Padre: “TÚ ERES NUESTRO PADRE; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de TUS MANOS somos todos nosotros”.

De la misma manera, el Nuevo Testamento cita al Antiguo Testamento para probar que Jesús es el gobernante designado, que ejercerá el dominio sobre las obras de las manos del Padre.

Salmos 8:4-6 –  “¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies”.

Hebreos 2:6-9 – “pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre, para que le visites? Le hiciste un poco menor que los ángeles, le coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos; todo lo sujetaste bajo sus pies. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas. Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos”.


El Arrianismo y el Trinitarismo, Alegan que el Padre Utilizó a Jesús Como un Agente Para Realizar la Creación

Isaías 44:24 aniquila completamente la idea arriana y trinitaria de que el Padre usó a Jesús como un agente en la creación. Esto porque Isaías 44:24 dice claramente que Dios Padre creó todas las cosas SOLO y POR SÍ MISMO. Cuando comparamos Isaías 44:24 con Malaquías 2:10, Isaías 64:8, Salmos 8:5-6 y Hebreos 2:7, encontramos que solo el Padre creó todas las cosas y que el Hijo es el hombre que ha sido designado por Dios el Padre para gobernar sobre las obras de sus manos (Hebreos 2:7, Salmos 8:5-6). Hebreos 1:8-12 y Hebreos 3:3-4, solamente prueban que Jesús creó todas las cosas como Yahvé Dios antes de que Él también se hiciera un hombre (el Hijo).


El Espíritu Santo que Habita en sus Hijos, es el Espíritu de Cristo

2. Corintios 3:17 dice: “El SEÑOR es el ESPÍRITU y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”. Pero a solo seis versículos adelante, Pablo identifica quién es el Señor: “Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino A JESUCRISTO COMO SEÑOR” (2. Corintios 4:5). Puesto que Cristo Jesús es el Señor, sabemos que el Señor Jesús es el Espíritu. Si Cristo Jesús el Hijo fuera solamente un hombre, ¿por qué Pablo escribió: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, MAS VIVE CRISTO EN MÍ” (Gálatas 2:20)? ¿Cómo podría un simple hombre vivir en Pablo y en el resto de los creyentes del Nuevo Testamento a la vez, si no fuera también el Dios Todopoderoso?

Juan 14:26 dice que el Espíritu Santo es el Paráclito (Abogado/Intercesor), pero Juan 14:16-18 identifica a Jesús como el Paráclito (Abogado e Intercesor) que es “el Espíritu de verdad” que estaba CON los discípulos pero estaría EN los discípulos, cuando dijo: “No os dejaré huérfanos, VENDRÉ A VOSOTROS”. ¿Cómo podría el Espíritu Santo abogar e interceder por nosotros, mientras que la mayoría de los unitarios socinianos creen que el Espíritu Santo es el Espíritu del Padre? ¿Puede el Espíritu Santo del Padre como Padre, interceder ante Él? El único camino viable para decir que el Espíritu Santo intercede ante el Padre, es que el Espíritu Santo del Padre también haya sido estampado como una imagen de la Persona Divina del Padre, cuando se convirtió en una persona humana total y completa a través de su concepción virginal (Hebreos 1:3, Mateo 1:18-23, Hebreos 2:14-17). De manera similar, si Jesús es solo un mero hombre, ¿Cómo pueden explicar los unitarios socinianos que el Espíritu Santo como el Espíritu de Jesús, no haya permitido que Pablo y Silas ministraran en Asia (la moderna Turquía) antes de ir a Macedonia? Hechos 16:6-7 NVI, dice: “Atravesaron la región de Frigia y Galacia, ya que EL ESPÍRITU SANTO LES HABÍA IMPEDIDO que predicaran la palabra en la provincia de Asia. Cuando llegaron cerca de Misia, intentaron pasar a Bitinia, pero EL ESPÍRITU DE JESÚS NO SE LO PERMITIÓ”. ¿Cómo podría el Espíritu de Jesús ser sólo un hombre especial, si fue llamado el Espíritu Santo que guio y orientó a los apóstoles en sus viajes misioneros?

El Espíritu Santo es llamado el Paráclito, en singular, en Juan 14:26 (Mas el Consolador [Paráclito], el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho – Juan 14:26); mientras que Jesús es llamado el mismo Paráclito, en el singular, en 1. Juan 2:1 (abogado [Paráclito] tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo – 1. Juan 2:1) y en Juan 14:16-18 (“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador [Paráclito], para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros” – Juan 14:16-18). Interesantemente, la palabra “Paracletos” en el singular, siempre se utiliza para Jesús y el Espíritu Santo en lugar de “Paracletoi”, que es la forma plural de “Paracletos”. Por lo tanto, sabemos que sólo puede haber un Paráclito (como un solo individuo) que es el Espíritu que permanece en todos los verdaderos cristianos llenos del Espíritu. “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según EL ESPÍRITU, si es que EL ESPÍRITU DE DIOS mora en vosotros. Y si alguno no tiene EL ESPÍRITU DE CRISTO, no es de él”. (Romanos 8:9). Note que Pablo escribió acerca del Espíritu de Dios, de una manera intercambiable con el Espíritu de Cristo.

¿Los adherentes al unitarismo sociniano, creen que un simple hombre podría ser el Espíritu que mora en el interior de los creyentes del Nuevo Testamento? ¿Qué texto bíblico dice que cualquier ser creado puede llenar todas las cosas (Efesios 4:10 – El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos PARA LLENARLO TODO) aparte de Dios mismo? Pido a nuestros amigos de La Reforma del Siglo XXI, que por favor nos expliquen cómo el Espíritu Santo podía ser solamente el Espíritu del Padre, mientras que Romanos 8:26-27 dice que el Espíritu Santo “conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos” (Romanos 8:26-27) ¿Cómo puede el Espíritu Santo de Dios interceder ante Dios, si el Espíritu Santo es sólo el Espíritu de Dios Padre? El único entendimiento bíblico que trae armonía a todas las Escrituras, es que el Espíritu Santo es el Espíritu del Padre que también se convirtió en un hombre en la encarnación como el Espíritu del hombre Cristo Jesús (1. Timoteo 2:5), que ahora intercede por los santos de acuerdo con la voluntad de Dios como el Paráclito (Abogado/Intercesor) que habita en los creyentes.

Las Escrituras demuestran que el Espíritu Santo es el Espíritu del Padre fuera de la encarnación (Dios como Dios), mientras que el Espíritu Santo es también el mismo Espíritu que se hizo el hombre Cristo Jesús dentro de la encarnación a través de la virgen (como Dios con nosotros como un hombre – Mateo 1:20, Hebreos 1:3). Sir Anthony Buzzard y sus colegas unitarios socinianos, coinciden realmente con la teología unicitaria en que el Espíritu Santo que mora en nosotros es el Señor Jesucristo. Anthony Buzzard escribió: “... el Espíritu Santo no es una persona, existiendo independientemente de Dios; es una manera de hablar acerca de la personalidad de Dios actuando en la historia, o de la personalidad resucitada de Cristo actuando en la vida y testimonio de la Iglesia” (La Doctrina de la Trinidad: La Herida Autoinfligida del Cristianismo, Colegio Bíblico de Atlanta y Confraternidad de Restauración, Morrow GA, 1994), página 102, Dr. Anthony Buzzard).

¿Cómo puede el único Dios verdadero decir: “yo soy Dios, y no hay otro Dios, y NADA HAY SEMEJANTE A MÍ” (Isaías 46:9), mientras que el Cristo resucitado es identificado como el mismo Espíritu Santo de Dios Padre, actuando y moviéndose en la vida y el testimonio de la Iglesia? El Espíritu Santo no puede ser un título tanto para Dios como para el Cristo resucitado, porque nada hay semejante a Dios (Isaías 46:9). ¿Cómo puede el Espíritu Santo de Dios, ser Dios y Cristo “actuando en la historia, o… en la vida y testimonio de la Iglesia”, a menos que el Espíritu de Dios sea el mismo Espíritu de Cristo (Romanos 8:9, dice, “...si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él”)?

Es antibíblico alegar que el Espíritu Santo de Dios sea una fuerza activa impersonal, en vez del viviente Espíritu Santo de nuestro Padre Celestial, ya que es imposible que una presunta fuerza activa no viviente hable con la iglesia de Dios: “…dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado” (Hechos 13:2). El Espíritu Santo no puede ser una fuerza activa impersonal de Dios, ya que el Espíritu Santo que mora en ellos realmente habla (“dijo el Espíritu Santo” – Hechos 13:2). 2. Corintios 3:17 dice claramente, “el Señor es el Espíritu”. Puesto que Jesús es el Señor, Él tiene que ser el Espíritu que habla a su iglesia.

La siguiente cita es del libro de Anthony Buzzard titulado, “Jesús No Fue un Trinitario" (páginas 360-361). “Es completamente erróneo leer en la Biblia a una tercera persona, el Espíritu Santo. El espíritu de Elías (Lucas 1:17) no es una persona diferente de Elías. El Espíritu de Dios tampoco es una persona diferente del Padre. El Espíritu Santo es la presencia operativa de Dios, su mente y carácter. Es Dios (y en el Nuevo Testamento Jesús) impactando a la creación con su influencia creativa”.

El apologista unitario sociniano, Sir Anthony Buzzard, admitió claramente que el Espíritu Santo no es “una persona diferente del Padre”, ya que el Espíritu de Dios “es la presencia operativa de Dios”, es “su mente y carácter”. Entonces Sir Anthony admitió que el Espíritu Santo “es Dios” “y en el Nuevo Testamento” es “Jesús”. Estas palabras están en perfecto acuerdo con la teología de la unicidad pentecostal, que confiesa que el Espíritu Santo es el Espíritu de Dios en acción, que también se convirtió en Jesucristo en el Nuevo Testamento a través de la virgen hebrea.

Sir Anthony Buzzard ha afirmado en sus conferencias y escritos, que en Juan 14:16-18 Jesús es el Espíritu Santo que habita en los creyentes como el Paráclito. Por lo tanto, “El Espíritu de Jesús es el Espíritu Santo” en Juan 14:26. Los unitarios socinianos han estado tan ocupados tratando de refutar a la supuesta tercera Persona Divina, el Espíritu Santo del Trinitarismo, que han refutado su propia posición al estar de acuerdo con la Teología de la Unicidad, ya que si Jesucristo es el Espíritu Santo que mora en nosotros, entonces Jesús tiene que ser el Espíritu Santo del Padre encarnado como un verdadero hombre.

Sir Anthony Buzzard ha admitido claramente que “... el Espíritu Santo no es una persona, existiendo independientemente de Dios; es una manera de hablar acerca de la personalidad de Dios actuando en la historia, o de la personalidad resucitada de Cristo actuando en la vida y testimonio de la Iglesia” (La Doctrina de la Trinidad: La Herida Autoinfligida del Cristianismo, Colegio Bíblico de Atlanta y Confraternidad de Restauración, Morrow GA, 1994, página 102).

Al admitir que el Espíritu Santo es “la personalidad de Dios actuando” y “la personalidad resucitada de Cristo actuando” en la Iglesia del Nuevo Testamento, Sir Anthony Buzzard ha confesado los principios bíblicos de la teología de la unicidad. Ya que ningún versículo de la Biblia dice que algún ángel o alguna persona humana creada pueda estar en más de un lugar a la vez, entonces Jesucristo tiene que ser “Dios con nosotros” como un verdadero hombre que participa de los atributos del único Dios verdadero que es el propio Padre. Jeremías 23:24 dice que el Espíritu de Dios llena los cielos y la tierra. “¿No lleno yo, dice Yahvé, el cielo y la tierra?” Puesto que ahora Jesús también lo llena todo (Efesios 4:10), Él tiene que ser Emanuel “Dios con nosotros” como un verdadero hombre, ya que Isaías 46:9 dice: “YO SOY DIOS, Y NO HAY OTRO DIOS, Y NADA HAY SEMEJANTE A MÍ”.

Si Jesús es simplemente un hombre mortal sin existencia como Dios, entonces ¿cómo puede Jesús ser omnipresente como el Espíritu Santo que mora en nosotros y que escucha y responde a nuestras oraciones? (“Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré” – Juan 14:14)? Porque ¿quién más que solo el Dios omnipresente puede oír y responder a las oraciones? Isaías 46:9 dice: “yo soy Dios, y no hay otro Dios, Y NADA HAY SEMEJANTE A MÍ”. ¿Cómo puede Jesús ser como Dios, como el Espíritu Santo que mora en nosotros, y no ser Dios como un verdadero hombre?


El Arrianismo y el Trinitarismo No Pueden Explicar Cómo Jesús es el Espíritu Santo

Los arrianos, como los Testigos de Jehová, enseñan que el Espíritu Santo es una fuerza activa impersonal. Sin embargo, es imposible que una supuesta fuerza activa no viviente, hable con la iglesia de Dios: “…dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado” (Hechos 13:2). El Espíritu Santo no puede ser una fuerza activa impersonal de Dios, ya que el Espíritu Santo que mora en ellos realmente habla (“dijo el Espíritu Santo” – Hechos 13:2). De igual manera, el Espíritu Santo es llamado el “Paráclito” como un “Abogado” o “Intercesor” en Juan 14:26. ¿Podría una fuerza impersonal abogar e interceder por la iglesia, mientras es impersonal? Romanos 8:26-27 prueba que Jesús es el Espíritu que intercede por los santos según la voluntad de Dios (ver también Romanos 8:9, 34).

El Espíritu Santo que es identificado como nuestro Paráclito en Juan 14:26, es muy problemático para la teología trinitaria de una supuesta Persona coigual no-encarnada llamada Dios el Espíritu Santo, quien no podría ser capaz de abogar e interceder ante Dios mientras haya permanecido coigual.


El Padre es el Espíritu Santo 

¿Cómo podría Jesús no ser “Dios con nosotros” como un hombre a través de la concepción virginal, si las Escrituras afirman que el Espíritu Santo es el Espíritu del Padre? En Joel 2:28 Dios dijo: “Derramaré MI ESPÍRITU SOBRE TODA CARNE”, pero Jesús dijo en Lucas 24:49: “yo enviaré la promesa de MI PADRE sobre vosotros”. Dado que Jesús identificó a Dios el Padre como Aquel que dijo: “Derramaré MI ESPÍRITU sobre toda carne” y esa es “la promesa DEL PADRE”, sabemos que Dios el Padre prometió derramar su propio Espíritu Santo sobre toda carne en los últimos días. Por lo tanto, el Espíritu Santo tiene que ser el Espíritu del propio Padre.

Jesús dijo además que EL ESPÍRITU QUE HABITA EN LOS CREYENTES ES EL PADRE:

“Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar. Porque no sois vosotros los que habláis, sino EL ESPÍRITU DE VUESTRO PADRE QUE HABLA EN VOSOTROS”. (Mateo 10:19-20).

Los Trinitarios no pueden explicar por qué Jesús también dijo en Marcos 13:11 que el Espíritu del Padre es el Espíritu Santo. “Pero cuando os trajeren para entregaros, no os preocupéis por lo que habéis de decir, ni lo penséis, sino lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque NO SOIS VOSOTROS LOS QUE HABLÁIS, SINO EL ESPÍRITU SANTO”.

Observe que tanto Mateo como Marcos, registran que Jesús dice esencialmente las mismas palabras. La única excepción notable, es que Mateo registró a Jesús diciendo: “... el Espíritu de vuestro Padre” (Mateo 10:19-20), mientras que Marcos registró a Jesús diciendo: “...el Espíritu Santo” (Marcos 13:11).

Interesantemente, Jesús también se identificó a sí mismo como el Espíritu que habita en sus discípulos:

“Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre. Y esto os será ocasión para dar testimonio. Proponed en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder en vuestra defensa; porque YO OS DARÉ PALABRA Y SABIDURÍA, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan” (Lucas 21:12-15).

Si Jesús es sólo un hombre especial, como lo pretenden los unitarios socinianos, ¿cómo es posible que Jesús pueda habitar simultáneamente en múltiples discípulos alrededor del mundo para darles “palabra y sabiduría” (“palabra” del griego “estoma” = “elocuencia en el habla”) como el Espíritu Santo que mora en su interior? Puesto que Jesús prometió dar a sus discípulos “sabiduría” y “elocuencia en el habla”, está claro que sus discípulos no hablarán por su propia sabiduría o por su propia elocuencia.

Jesús afirmó que las obras que Él realizó fueron realmente realizadas por Dios el Padre que moraba en Él. “EL PADRE que mora en MÍ, Él HACE LAS OBRAS(Juan 14:10). Sin embargo, Jesús también identificó al Padre que hizo las obras poderosas a través de Él, como el Espíritu Santo de Dios, pues Jesús dijo en Mateo 12:28: “...yo POR EL ESPÍRITU DE DIOS echo fuera los demonios”. Puesto que en Juan 14:10 Jesús dijo que el Padre hizo las obras a través de Él, pero luego identificó al Padre en él como “el Espíritu de Dios” en Mateo 12:28, entonces el Espíritu Santo de Dios tiene que ser el Espíritu del mismo Dios el Padre.

Hechos 1:2 prueba que Jesús dio “mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido”. Pero Juan 12:49 dice: “yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, Él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar”. Hechos 1:2 dice que el Espíritu Santo dio a Jesús los mandamientos, pero Juan 12:49 dice que el Padre le dio a Jesús los mandamientos. Esto demuestra que el Espíritu Santo es el Espíritu del Padre que mora en los creyentes. Jesús continuó diciendo en Juan 14:24, “...y LA PALABRA (logos) que habéis oído NO ES MÍA, SINO DEL PADRE que me envió”. Así, las Escrituras inspiradas demuestran que el Espíritu Santo es el único Espíritu del Padre que dio al hombre Cristo Jesús las palabras y los mandamientos para decirles a sus apóstoles.


Los Arrianos y los Trinitarios, No Creen que el Espíritu Santo Sea el Padre

Jesús afirmó ser el Espíritu que habita en los creyentes cuando dijo: “porque YO OS DARÉ PALABRA Y SABIDURÍA, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan” (Lucas 21:12-15), lo cual es problemático para los socinianos y los arrianos.

La mayoría de los arrianos, como los Testigos de Jehová, no pueden afirmar que el Espíritu Santo es el Espíritu viviente del Padre, porque ellos creen que el Espíritu Santo no es más que una fuerza activa impersonal.

Del mismo modo, los trinitarios no pueden creer que el Espíritu Santo sea el Padre, o se convertirían en binitarios (una creencia en dos Personas Divinas) en lugar de trinitarios (una creencia en tres Personas Divinas).


El Espíritu Santo del Padre se Hizo el Niño Nacido y el Hijo Dado

En Lucas 1:35, el ángel le explicó a la virgen cómo era que ella iba a poder tener un hijo sin conocer físicamente a un hombre. El ángel le dijo a María: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios” (Lucas 1:35). Del mismo modo, después de que José se enteró de que su desposada estaba embarazada de un niño, el ángel le dijo a José: “no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, DEL [EK=SALIÓ DEL] ESPÍRITU SANTO ES” (Mateo 1:20). El niño Cristo no fue concebido “o salido de” un supuesto Dios el Hijo o “salido de” un presunto ser angelical pre-creado, sino que SALIÓ DEL ESPÍRITU SANTO. Hebreos 1:3 demuestra claramente que el Hijo Cristo fue “reproducido” o “impreso”, o “SALIÓ DE” la Esencia del Ser del Espíritu del mismo Padre. “El Hijo es el esplendor de su gloria y la imagen (karaktér = “impresión” o “estampa”) expresa de su Persona (hipóstasis = “sustancia del ser”). Dado que las Escrituras demuestran que el Espíritu Santo de Dios fue el que descendió sobre la virgen para concebir sobrenaturalmente al Hijo Cristo, entonces Jesús es el resplandor de la gloria del Padre, y la impresión exacta de la Persona del Padre como una persona humana total y completa reproducida dentro de la virgen.


Solamente la Teología de la Unicidad Afirma que el Espíritu Santo del Padre Se Hizo el Hijo 

Cuando relacionamos Mateo 1:20 con Hebreos 1:3, encontramos evidencia concluyente que demuestra que el Hijo Cristo fue reproducido (karaktér = “impreso” o “estampado”) de la esencia del Ser (hipóstasis = “sustancia” o “esencia del Ser”) del Espíritu Santo del Padre que descendió sobre la virgen (Mateo 1:18, 20; Lucas 1:35) para reproducir a un ser humano total y completo. Por lo tanto, Jesús como el niño nacido y el Hijo dado (Isaías 9:6) es “la imagen del Dios invisible”, o la imagen del Padre invisible (Colosenses 1:15) que fue manifestado en la carne (1. Timoteo 3:16) como un hombre total y completo (Hebreos 2:14-17). Por lo tanto, el socinianismo, el arrianismo y el trinitarismo son refutados por Mateo 1:20 y Hebreos 1:3, porque el hombre Cristo Jesús fue “reproducido” de la “sustancia del Ser” del Padre, para ser la copia estampada del Ser del Padre (“Hipóstasis” o esencia del Ser o Persona del Padre) como un ser humano. ¡Cuando relacionamos esta evidencia bíblica con Juan 8:24, 27, 58; Lucas 1:35; Juan 6:38; y Juan 20:28, encontramos que la verdadera identidad de Jesús es el Espíritu Santo de Dios el Padre que descendió del cielo como el Gran YO SOY de la eternidad pasada! Por lo tanto, sólo la teología unicitaria trae armonía a todos los datos de las Escrituras, mientras que el socinianismo, el arrianismo y el trinitarismo son insostenibles.


El Espíritu Santo es el Paráclito (Abogado/Intercesor)

“Mas el CONSOLADOR (el Paráclito - Abogado/Intercesor), EL ESPÍRITU SANTO, a quien el Padre enviará en mi nombre, Él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:26). Dios como Dios, no puede abogar o interceder ante Dios, porque Dios es la Deidad Suprema. Sin embargo, Dios como hombre sí puede interceder ante Dios, ya que la totalidad de la evidencia bíblica demuestra que el Espíritu Santo de Dios bajó del cielo (Porque he descendido del cielo – Juan 6:38) para hacerse un hombre (“hecho como ellos, totalmente humano en todos los sentidos” – Hebreos 2:17-NIV). Ya que Dios mismo “fue manifestado en carne” (“Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu” – 1. Timoteo 3:16) por medio de su propia palabra (“Y aquella Palabra fue hecha carne, y habitó entre nosotros” – Juan 1:14) y por su propio Espíritu Santo que entró en la virgen hebrea (lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es – Mateo 1:20). Por lo tanto, el Espíritu Santo es el Espíritu que se hizo hombre como nuestro Paráclito (“abogado”/“intercesor”) para abogar e interceder ante el Padre (Romanos 8:26-27 y Romanos 8:34).


Jesús es el Espíritu Santo, el Paráclito (“Abogado/Intercesor”)

“Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador (Paráclito, “Abogado/Intercesor), para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. No os dejaré huérfanos; VENDRÉ A VOSOTROS” (Juan 14:16-18).

La palabra griega “allos” simplemente significa “otro”. Jesús no dijo, “otra persona” aparte de mí mismo, sino que simplemente dijo “otro”, lo que probablemente significa “otra manifestación” de sí mismo, porque el contexto demuestra que Él ya era conocido como aquel que estaba con los discípulos en la carne (“vosotros le conocéis, porque mora con vosotros – Juan 14:17), pero un poco después estaría como el Espíritu que moraría en ellos. El contexto de Juan 14:16-18, no deja lugar a la duda de que el que estaba CON los discípulos (“mora con vosotros” – Juan 14:17) estaría pronto EN ellos (“estará en vosotros” – Juan 14:17). Así que Jesús declaró claramente que Él es ese “Espíritu de verdad” (Juan 14:17; “el Señor es el Espíritu” – 2. Corintios 3:17) cuando dijo: “No os dejaré huérfanos; VENDRÉ A VOSOTROS” (Juan 14:18).  Por lo tanto, el contexto de Juan 14:16-18 prueba inequívocamente que Jesús era conocido como el mismo individuo que moraba con los discípulos en la carne, pero que más tarde estaría en los discípulos como “el Espíritu de verdad” (“allos” puede significar otro de lo mismo, como “otro camino” Mateo 2:12, “otra parábola” Mateo 13:24, “otro templo” Marcos 14:58, “otro barco” Juan 6:22, “otras señales” Juan 20:30, “otra gloria” 1. Corintios 15:41, “otro día” Hebreos 4:8, “otro juramento” Santiago 5:12, “otra carga” Apocalipsis 2:24, “otra señal” Apocalipsis 12:3, “otra voz” Apocalipsis 18:4, u otra cosa como otra “manifestación”).

Puesto que Juan 14:26 afirma que el Espíritu Santo es el Paráclito (Abogado/Intercesor), mientras que Juan 14:16 y 1. Juan 2:1 identifican a Jesús como el Paráclito (Abogado/Intercesor), Jesús tiene que ser el Espíritu Santo del propio Dios, que mora en los creyentes y que también se convirtió en un hombre en la virgen.

“... abogado (Paráclito) tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”. (1. Juan 2:1).

“Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios (el Espíritu Santo) mora en vosotros. Y si alguno no tiene el ESPÍRITU DE CRISTO, no es de Él” (Romanos 8:9).

Romanos 8:26-27, continúa afirmando que el Espíritu Santo de Dios, es el Espíritu de Cristo que intercede por los santos según la voluntad de Dios.

“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos(Romanos 8:26-27).

Observe que el texto declara que “el Espíritu MISMO intercede por nosotros”. Por lo tanto, el Espíritu que mora en nosotros es claramente personal y no una fuerza impersonal. Romanos 8:34 continúa diciendo que es Cristo Jesús quien intercede por nosotros. “¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros”. El Espíritu de Dios que mora en nosotros y que “intercede por nosotros”, es identificado como “el Espíritu de Cristo” (Romanos 8:9) y “Cristo” (Romanos 8:34), lo cual explica por qué el Espíritu puede interceder por nosotros como nuestro Paráclito (Abogado e Intercesor) ante el Padre.

Sir Anthony Buzzard y sus colegas unitarios socinianos, han enseñado que “el Espíritu Santo” no es “una persona diferente del Padre” sino que “es una manera de hablar acerca de la personalidad de Dios actuando en la historia, o de la personalidad resucitada de Cristo actuando en la vida y testimonio de la Iglesia” (La Doctrina de la Trinidad: La Herida Autoinfligida del Cristianismo, Colegio Bíblico de Atlanta y Confraternidad de Restauración, Morrow GA, 1994, página 102). Sir Anthony Buzzard, realmente ha admitido que el Espíritu Santo es “la personalidad de Dios (el Padre) actuando en la historia”, y que este mismo Espíritu Santo es también “la personalidad resucitada de Cristo actuando”. Por lo tanto, el Espíritu Santo tiene que ser el Espíritu Personal del Padre, que más tarde se convirtió en el Hijo Cristo a través de la virgen hebrea (Mateo 1:18-23, Hebreos 1:3, Lucas 1:35).

Puesto que no se puede decir que un poder impersonal llamado el Espíritu Santo o Cristo, “conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos” en Romanos 8:27, se demuestra entonces que el Espíritu de Cristo tiene que ser el Espíritu Personal de Dios que habita en los creyentes del Nuevo Testamento. Por lo tanto, sabemos que el Espíritu de Dios también se convirtió en un verdadero hombre a través de la virgen hebrea (Lucas 1:35, Mateo 1:20-23, Hebreos 1:3, Hebreos 2:14-17), lo que explica por qué El Espíritu Santo como el Hijo puede interceder ante Dios y ser nuestro Paráclito (Juan 14:26; Juan 14:16, 1. Juan 2:1), nuestro defensor, intercesor y mediador ante Dios. Por lo tanto, sólo la teología unicitaria trae armonía a todos los datos de las Escrituras, ya que nadie puede conocer la verdadera identidad de Jesús como “SEÑOR, sino POR EL ESPÍRITU SANTO” (1. Corintios 12:3).


Solamente la Teología de la Unicidad Puede Explicar Cómo es que El Espíritu Santo Como Jesús, es Nuestro Paráclito

Los socinianos, los arrianos y los trinitarios, no pueden sostener que el Espíritu Santo aboga, intercede y media por la iglesia de Dios, porque los socinianos creen que el Espíritu Santo es el Espíritu del Padre que no se ha encarnado y que no puede interceder ante sí mismo. En cambio, los adherentes a la unicidad, afirman que Jesús es el Espíritu Santo del Padre, que se encarnó como un verdadero hombre que ahora puede orar e interceder.

La mayoría de los arrianos (Testigos de Jehová), creen que el Espíritu Santo es una fuerza activa impersonal. ¿Pero cómo puede una fuerza activa interceder o abogar por alguien?

La teología trinitaria supone que el Espíritu Santo es una Persona Divina coigual y distinta, que no se encarnó, y por lo tanto no podría abogar, interceder o mediar por nadie. Los teólogos trinitarios no pueden explicar por qué Romanos 8:26-27, afirma que el Espíritu Santo “intercede por nosotros con gemidos indecibles”, porque el supuesto Espíritu Santo no-encarnado, no podría orar, interceder o mediar por nadie.

Solamente la teología unicitaria puede explicar estos pasajes aparentemente difíciles de las Escrituras, porque Romanos 8:9 (“...el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él”) y Romanos 8:34 (“Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros” – Romanos 8:34), demuestran que Jesús es el Espíritu Santo de Dios, Aquel que se encarnó como un hombre que ahora está intercediendo por nosotros.


PARTE 2: MÁS SOBRE EL ARRIANISMO

Los Antecedentes Históricos del Arrianismo

La mayoría de los eruditos llaman “arrianismo”, a la creencia de que Jesús es un ser angelical creado, según las enseñanzas teológicas del prominente obispo de Alejandría en el siglo cuarto, llamado Arrio. Sin embargo, los precursores básicos del arrianismo a los que los eruditos llaman “semi-arrianos”, existieron como el segundo grupo con más adherentes llamados cristianos en los siglos segundo y tercero (pues los monarquianos modalistas o cristianos unicitarios, fueron siempre el grupo más grande de cristianos hasta la última parte del tercer siglo, mientras que el segundo grupo “cristiano” más grande fue el semi-arrianismo: Ver Tertuliano, Contra Praxeas Capítulo 3 y Comentario de Orígenes Sobre el Evangelio de Juan, Libro 1, Capítulo 23). Muchos de los escritores cristianos tempranos, tales como Atenágoras (130-190), Justino (145-165), Teófilo de Antioquía (169-185), Clemente de Alejandría (189-215), Hipólito (199-235) y Tertuliano (195-225), sostuvieron una doctrina muy similar a la de Arrio, mucho antes de que Arrio naciera.

De la misma manera, muchos llaman a la teología unicitaria “sabelianismo”, en razón a un prominente maestro de la unicidad del siglo III llamado Sabelio, aunque la gran mayoría de los primeros cristianos ya habían enseñado los principios básicos de la unicidad mucho antes de que Sabelio naciera. Algunos prominentes ejemplos de los tempranos escritores cristianos que fueron modalistas en su teología, son Clemente de Roma (64-99), Ignacio de Antioquía (69-107), Arístides de Atenas (95-135), Melito de Sardis (140-180), Noeto de Esmirna (165-200), Práxeas (170-210), Sabelio (186-240), Comodiano (250) y todos los obispos prominentes de Roma (Eleuterio, Víctor, Ceferino, Calixto) que precedieron al tiempo de Novaciano (250-258 d.C.).

Nota: Los trinitarios rechazan frecuentemente la evidencia histórica que demuestra que los escritores cristianos antes mencionados eran unicitarios (modalistas) en su teología, y asumen que todos los escritores semi-arrianos eran verdaderos trinitarios (según el estándar del Credo Atanasiano que se escribió posteriormente). Por si alguno tiene alguna duda al respecto, lo invito a que por favor lea mi capítulo sobre la historia de la iglesia, que claramente documenta la evidencia histórica que confirma mis declaraciones anteriores.

Aunque la evidencia histórica demuestra que el unitarismo sociniano existió dentro de los primeros siglos de la era cristiana (algunos judíos ebionitas, Pablo de Samosata, Teodoto el Curtidor), sólo un pequeño fragmento de la población cristiana profesaba que Jesús era solamente un hombre. Sin embargo, la teología arriana y semi-arriana fue creída y enseñada por un enorme segmento de la población cristiana profesante durante los siglos segundo y tercero, mucho antes de que naciera Arrio (un obispo del siglo IV). Los historiadores y eruditos trinitarios, prefieren usar la denominación semi-arrianismo, para describir la teología de muchos de los “cristianos” profesantes de mediados del siglo II hasta el final del siglo IV, porque ellos claramente tenían opiniones teológicas acerca de que Jesús fue creado literalmente antes de su natividad en la tierra, lo que equivale al arrianismo.

De hecho, yo he documentado la evidencia histórica que demuestra que ningún escritor cristiano temprano de antes del tiempo de Orígenes, es decir de antes del siglo III, enseñó aquella doctrina trinitaria posterior sobre un supuesto Hijo eterno. Sin embargo, el propio Orígenes vaciló hacia el semi-arrianismo, pues él se dirigió a sus opositores modalistas bajo el título de “Cristo como Criatura”. (Pelikan escribió: “Sin embargo, en la doctrina de Orígenes sobre el Logos, había dos conjuntos de ideas... En uno, la lógica anti-sabeliana de Orígenes, le llevó a insistir que el Logos era distinto del Padre, pero eterno, de modo que nadie podía “atreverse a dar un comienzo para el Hijo” (Orígenes, Principios, 4 4:1)... Pero al mismo tiempo, Orígenes interpretó los pasajes de la derivación y la distinción de tal manera que el Logos era una CRIATURA SUBORDINADA a Dios, “el primogénito de toda creación, una cosa CREADA, la sabiduría” (Orígenes, Princ. 4 4:1), y en apoyo de esta última interpretación, su principal prueba fue Proverbios 8:22-31. “El Surgimiento de la Tradición Católica, Vol. 1, P. 191 – Pelikan).

El grupo cristiano profesante más prominente que se asemeja mucho al arrianismo en la actualidad, es la Sociedad de Biblias y Tratados Torre del Vigía de los Testigos de Jehová. Aunque hay otros grupos más pequeños que mantienen una opinión similar de que Jesús fue un ser creado antes de su nacimiento, la Organización de los Testigos de Jehová es, con mucho, el grupo numéricamente más prominente (Nota: Aunque los Testigos de Jehová rechazan el título de “arrianos”, Arrio enseñó que Jesús no es el Dios Altísimo y que fue creado como un ser angelical antes de convertirse en un Hijo humano). Curiosamente, muchos de los prominentes “cristianos” profesantes pre-nicenos, habían tenido una visión similar de Jesús como la que tuvo Arrio en el siglo IV. Justino, Teófilo de Antioquía, Atenágoras y Clemente de Alejandría, son algunos ejemplos de semi-arrianos del segundo siglo, que enseñaron que Jesús fue creado como un dios menor. Tertuliano, Hipólito y Orígenes, son algunos ejemplos de los muchos que en el siglo III habían tenido una visión semi-arriana de que Jesús fue creado literalmente como un dios menor antes de nacer.


Jesús Nunca fue un Ángel Creado Antes de su Concepción Virginal

Hebreos 1:5 refuta claramente al Arrianismo. “Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy (citando al Salmo 2:7 – “yalad” significa “dado a luz” como se usa en Génesis 4:1-2 para los nacimientos de Caín y Abel) y otra vez: Yo seré a él Padre, y él me será a mí hijo? (citando a 2. Samuel 7:14)”. Dios nunca le habló a ninguno de los ángeles diciéndole: “Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado (yalad) hoy”, porque los hijos angelicales nunca han nacido. Puesto que los hombres son nacidos de mujeres en el tiempo, los ángeles (que fueron directamente creados por Dios antes de la creación del mundo) no están calificados para convertirse en el Hijo Cristo. De la misma manera, si Jesús fuera un Hijo creado antes de la creación del mundo, no tendría ningún sentido oír a Dios diciendo durante el período del Antiguo Testamento en 2. Samuel 7:14, “Yo LE SERÉ a él padre, y él ME SERÁ a mí hijo”.

De Jesús se habla como “destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros” (1. Pedro 1:20), porque Jesús como Hijo nunca habló con los antepasados israelitas, puesto que esto se dio solo hasta “estos postreros días” (Hebreos 1:1-2 – “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo). Aquí encontramos que el Hijo fue “destinado desde antes de la fundación (o creación) del mundo”, pero solo se manifestó para hablarnos hasta estos últimos días. Por lo tanto, el Cristo destinado, no pudo haber hablado en las Escrituras Hebreas como uno de los hijos angélicos, porque Él solo fue manifiesto hasta estos últimos días.

Nota: Tanto los arrianos como los trinitarios, afirman que Jesús existió como uno de los mensajeros angélicos en la Biblia Hebrea; pero Hebreos 1:5, 1. Pedro 1:20 y Hebreos 1:1-2, demuestran que Jesús nunca existió como uno de los ángeles en las Escrituras Hebreas.


Jesús No Pudo Haber Sido un Agente Angelical en la Creación

Isaías 44:24 prueba que Yahvé creó todas las cosas por sí mismo. “Yo Yahvé, que lo hago todo, que extiendo SOLO los cielos, que extiendo la tierra por MÍ MISMO”. Malaquías 2:10 identifica a Yahvé nuestro Creador como el Padre: “¿No tenemos todos UN MISMO PADRE? ¿No nos ha creado UN MISMO DIOS?”. Isaías 64:8 también identifica a Yahvé como nuestro Creador y Padre: “Ahora pues, YAHVÉ, TÚ ERES NUESTRO PADRE; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de TUS MANOS somos todos nosotros”.

De la misma manera, el Nuevo Testamento cita el Antiguo Testamento para demostrar que Jesús es el gobernante designado que ejecutará el dominio sobre las obras de las manos del Padre.

“¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies” (Salmo 8:4-6).

“PERO ALGUIEN TESTIFICÓ EN CIERTO LUGAR, DICIENDO: ¿QUÉ ES EL HOMBRE, PARA QUE TE ACUERDES DE ÉL, O EL HIJO DEL HOMBRE, PARA QUE LE VISITES? LE HICISTE UN POCO MENOR QUE LOS ÁNGELES, LE CORONASTE DE GLORIA Y DE HONRA, Y LE PUSISTE SOBRE LAS OBRAS DE TUS MANOS;  TODO LO SUJETASTE BAJO SUS PIES. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto a él; pero todavía no vemos que todas las cosas le sean sujetas. Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra…” (Hebreos 2:6-9).

Los Testigos de Jehová no pueden explicar cómo es que Jesús es el arcángel Miguel, ya que la Escritura dice que Jesús fue hecho poco menor que los ángeles. ¿Cómo podría Jesús haber sido hecho un poco menor que los ángeles, si él era un ángel? La única interpretación viable es que Jesús fue hecho un poco menor que los ángeles como el Hijo del Hombre (Hebreos 2:6) porque Él es el Hijo de María a través de la concepción y el nacimiento virginal. Ninguno de los ángeles podría jamás ser contado entre los hijos de los hombres, ya que sólo los seres humanos nacen como humanos a través de las mujeres. En esta luz sabemos que Hebreos 2:6-9 cita al Salmo 8:5-6 para probar que el Hijo es el designado para señorear sobre las obras de sus manos. El contexto del Salmo 8:5-6 y Hebreos 2:6-9, demuestra que el Hijo está designado para gobernar sobre las obras de las manos del Padre. Por lo tanto, el Hijo no pudo haber creado todas las cosas como el agente angélico del Padre en la creación, porque el Padre creó todas las cosas por obra de sus propias manos antropomórficas.


Jesús Creó Todas las Cosas Como Dios Antes de Convertirse en un Hijo

Hebreos 3:3-4 nos informa que Jesús es contado como digno de más gloria que Moisés, porque “el que hizo todas las cosas es Dios” antes de convertirse en un Hijo humano:

“Porque de tanto mayor gloria que Moisés es estimado digno éste, cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo. Porque toda casa es hecha por alguno; pero el que hizo todas las cosas es Dios”.

Puesto que Jesús hizo todas las cosas como Dios antes de convertirse en Hijo, Él tiene que ser Dios el Padre que creó todas las cosas antes de manifestarse en la carne (1. Timoteo 3:16) como un verdadero hombre.

Hebreos 1:8-9 demuestra que el Hijo es completamente Dios quien se convirtió en un verdadero hombre, y en esa condición de hombre se puede decir que también tiene un Dios.

“Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino. Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros”.

Hebreos 1:10-12 cita los Salmos 102:25-27 para probar que Jesús creó todas las cosas como Yahvé Dios antes de convertirse en un niño humano nacido y en el Hijo dado,

“Y: Tú, oh SEÑOR (En referencia al divino nombre de Yahvé que aparece en el Salmo 102), en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, mas tú permaneces; Y todos ellos se envejecerán como una vestidura, y como un vestido los envolverás, y serán mudados; Pero tú eres el mismo, y tus años no acabarán”.

El contexto de Hebreos 1:8-12, demuestra que el Hijo es el que está siendo llamado Señor (Yahvé) en Hebreos 1:10. Hebreos 1:8 se dirige al Mesías, diciendo: “Tu trono, oh Dios”. Entonces Hebreos 1:10 se dirige al Mesías como “Y: Tú, oh SEÑOR” (Yahvé – El Salmo 102 dice "Yahvé" en el texto hebreo) el que creó los cielos y la tierra. Sabemos que Hebreos 1:10 se dirige a las manos de Jesús como las manos del Padre, porque Hebreos 2:7 cita el Salmo 8:5-6 para mostrar que el Padre puso al Hijo sobre todas las obras de sus manos (“lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste [al Hijo] señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies” – Hebreos 2:7, Salmo 8:5-6). Así podemos ver claramente que Hebreos 1:10 cita al Salmo 102:25, para demostrar que Jesús fue el Creador como Yahvé Dios el Padre, antes de que Él se convirtiera en el niño humano nacido y el Hijo dado (Isaías 9:6 – “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado… y se llamará su nombre… Dios Fuerte, Padre Eterno).

La única explicación viable que trae armonía a todos los datos bíblicos. es sostenida por los creyentes de la Unicidad. Mientras que el Hijo es el hombre que ha sido designado sobre las obras de las manos del Padre, el que se hizo un hombre como el niño nacido y el Hijo dado es el Padre mismo encarnado como un hombre verdadero (Isaías 9:6 – “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado… y se llamará su nombre… Dios Fuerte, Padre Eterno).  Los teólogos unicitarios afirman que la verdadera identidad del Hijo fue el Espíritu de Yahvé Dios el Creador, antes de que el Espíritu Santo descendiera del cielo para encarnarse como el niño humano nacido y el Hijo dado. En contraposición, los arrianos y los trinitarios asumen falsamente que Hebreos 1:10-12 está dirigiéndose a otro que no es Yahvé Dios el Padre que creó todas las cosas, pensando más bien en otro que sería un agente del Padre en la creación. La visión arriana y semi-arriana de que Jesús es un ser creado (o un ser angelical) en el cielo, que llevó a cabo el acto físico de la creación para el Padre, es refutada por las Escrituras que afirman que Yahvé Dios Padre creó todas las cosas SOLO y POR SÍ MISMO (Isaías 44:24) a través de sus propias manos espirituales (Isaías 64:8, Salmo 102:25, Salmo 8:5-6, Hebreos 2:6-9). La misma evidencia bíblica también refuta al trinitarismo, ya que ambas doctrinas tienen mucho en común.